Círculo de Mujeres

Facilito y guío Círculos de Mujeres con Ganas.

¿Con ganas de qué? 

Con ganas de vivir, con ganas de Ser, con ganas de conocerse, con ganas de compartir, con ganas de compartirse en un entorno seguro…

O lo que es lo mismo: El foco de esas ganas lo pone cada una en base a lo que traiga dentro en ese momento.

En cada experiencia utilizo el proceso corporal integrativo, la escritura como herramienta potente para trabajos de introspección, meditaciones guiadas, visualizaciones a través de la meditación y por supuesto la rueda de la palabra.

Los círculos de Mujeres son encuentros de crecimiento personal en compañía femenina. La intención es recuperar los Akelarres ancestrales (entiéndase “Akelarre” como reunión de Mujeres para compartir y compartirse en compañía y energía femenina. En sororidad y linaje femenino) en los que se compartían sentires inherentes a nosotras. Inquietudes exclusivas de nuestro género generadas tanto por el entorno sociocultural como por nuestra condición biológica. 

 

Conocí empíricamente los Círculos de Mujeres en Buenos Aires.

 

Tras un retiro Vipassana (retiro de 10 días de meditación vipassana en puro silencio) conocí a una mujer muy especial que organizaba estos círculos en su casa. La guía era una mujer que transmitía sabiduría. 

 

Aquel círculo de Mujeres me impulsó a un crecimiento personal palpable. Me dió mucha información clara de los puntos de inflexión que hubo principalmente en mi niñez que condicionaron mi desarrollo como persona adulta y mi comportamiento en relaciones con otras personas.

 

Encontré significado a situaciones pasadas que fueron el inicio de heridas que trajeron apegos y sombras.

 

Un día, en uno de los círculos pensé “yo esto lo puedo hacer” ¡nada pretencioso! quiero decir que más bien me ví guiando este tipo de encuentros. Lo sentí fuerte en el cuerpo.

 

Cuando volví en 2019 a España (Madrid) busqué círculos de Mujeres. Quería encontrar una red de “hermanas” como la que tuve en Buenos Aires. Un espacio seguro en el que seguir creciendo y compartiendo en compañía.

 

No encontré ninguno que me vibrara en ese momento y después de un tiempo decidí crearlo y poner al servicio todas las herramientas que he ido integrando en cada formación transitada.

 

Conocí empíricamente los Círculos de Mujeres en Buenos Aires.

En el retiro Vipassana (retiro de 10 días de meditación vipassana en puro silencio) conocí a una mujer muy especial que organizaba estos círculos en su casa. La guía era su cuñada, una mujer que transmitía pura sabiduría. 

Los círculos de Mujeres son encuentros de crecimiento personal en compañía femenina. La intención es recuperar los akelarres ancestrales (entiéndase AKELARRE como reunión de Mujeres para compartir y compartirse en compañía y energía femenina. En sororidad y linaje femenino. Nada de brujas ni brujería) en los que se compartían sentires inherentes a la Mujer. Inquietudes exclusivas de nuestro género generadas tanto por el entorno sociocultural como por nuestra condición biológica. 

El hombre lleva siglos tratando de mantenernos separadas de nuestras hermanas por el bien de su privilegio patriarcal. Para ello ha utilizado y lo sigue haciendo, recursos como la comparación entre nosotras mismas, nos ha inculcado la necesidad de ser la única y mejor mujer en sus vidas ya sea en calidad de madre, hermana, esposa, amiga…

Esta extraña percepción que tenemos las mujeres desde siglos atrás de que sólo puede haber una de nosotras exitosa (entiéndase “exitosa” como cada una desee) nos hace mucho daño y perpetúa algo que nos perjudica gravemente: Que nos percibamos como rivales en vez de hermanas aliadas.

Después de este discurso femenista…

Aquel círculo de Mujeres en el que caí me impulsó a un crecimiento personal palpable. Me dió mucha información clara de los puntos de inflexión que hubo principalmente en mi niñez que condicionaron mi desarrollo como persona adulta y mi comportamiento en relaciones con otras personas.

Cayeron muchas fichas y le ví el significado real a situaciones pasadas que fueron el inicio de heridas que trajeron apegos y sombras que hoy por hoy creo que tengo colocadas y que de vez en cuando siguen apareciendo con diferente disfraz.

Un día, en uno de los círculos pensé “yo esto lo puedo hacer” nada pretencioso! quiero decir que más bien me ví guiando este tipo de encuentros. Lo sentí fuerte en el cuerpo.

Cuando volví en 2019 a España (Madrid) busqué círculos de Mujeres. Quería encontrar una red de “hermanas” como la que tuve en Buenos Aires. Un espacio seguro en el que seguir creciendo y compartiendo en compañía.

No encontré ninguno que me vibrara y después de un tiempo decidí crearlo yo.

Se lo propuse a una amiga yoguini de Alcalá que por aquel entonces estaba en mi misma onda y así creamos un proyecto que tenía en mente y me hacía EXTREMA ILUSIÓN llevar adelante. Su nombre: Rueda de Mujeres con Ganas.

¿Con ganas de qué? me preguntaba Paz, mi partner. Yo solo replicaba: con ganas de vivir, con ganas de Ser, con ganas de conocerse, con ganas de compartir…no sé tía, el foco de esas ganas que lo ponga cada una en base a lo que traiga dentro en ese momento.

Comenzamos con ello en Alcalá de Henares y las dos primeras sesiones fueron un éxito. Utilizados en ellas desde arteterapia, trabajo corporal (obvio era mi parte)  proceso corporal integrativo. También la escritura es una herramienta potente para trabajos de introspección. Meditaciones guiadas, visualizaciones a través de meditaciones. Por supuesto la rueda de la palabra.

Después de estas dos sesiones Paz, mi partner, se desvinculó del proyecto por falta de tiempo y continué yo con el que al fin y al cabo, era mi proyecto.

Lo trasladé a Madrid e incluí algo más que para mí es vital como herramienta de conocimiento: EL MOVIMIENTO.

En las anteriores ya lo utilicé, pero en el encuentro de Madrid le incorporé una mini sesión final de ecstatic dance. 

Las ecstatic dance persiguen llevarte al éxtasis a través de la música guiada por una Dj y tu danza interna del día.

Es una liberación emocional y energética muy potente que me parece ideal como final de estos encuentros para llevar a las participantes a una catarsis o síntesis destilada de todo el trabajo acumulado durante la sesión.

Me alié con una amiga Dj y con amplia experiencia laboral como terapeuta ocupacional para esta renovada propuesta.

¿La verdad? fue un puto éxito.

Una vez más, mi partner dejó el proyecto esta vez por marcharse a vivir fuera una temporada indeterminada y yo, no me ví en aquel entonces con la energía suficiente para mantenerlo en el tiempo.

Es un proyecto que amo, que me aporta muchísimas cosas buenas y bonitas. En el que creo como persona y como Mujer y que sí, voy a retomar en algún momento cercano.

Coach Integral